| La casa de Kaolack (Senegal) |
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La
experiencia ha sido una maravilla, he regresado feliz y con fuerzas; el
trabajo, sencillo: cortar uñas, enumerar con pinturas platos, vasos...,
repartir medicinas, cosas pequeñas pero que descargan mucho a las
monjas. Por otro lado aproveché con las niñas pequeñas
que había para darle clases de español y para compartir
mucho, mucho rato...para aprender un poco de Wolof y para estar muy a
gusto con todo el mundo...una autentica maravilla y todo en 4 dias. Claro
está que me ha recordado muchísimo mi estancia en India.
Y me llevo en el corazón a un montón de gente maravillosa:
Pape, Astun iang, Fathou, Amasayiyae, Edmond, Benoit, las hermanitas,
etc etc. |